EL PRIMER PORCHE, LUEGO, MI PRIMER NEGOCIO

Ahí trabajé y ese fue el primer Porche que hice, un convertible rojo 911 Carrera S. ¡Toda una novedad para mí! Fue un martes 14 de abril del 2015 alrededor de las 4:30 de la tarde, no lo recuerdo bien, pero, creo que el cliente deseaba mucha privacidad así que, le instalé 5% en sus cinco ventanas. Ahí, en ese carwash fue mi último trabajo como empleado. Mis ganancias eran por comisión, no lo niego, ganaba muy bien, sin embargo, ya empezaba a pensar en independizarme y hacer mis propios negocios.

Cuando empiezas a ver toda la cantidad de dinero que entra al negocio donde trabajas y que es producido por ti no puedes evitar pensar en todo el progreso que podría beneficiarte si todo ese dinero llegara a tus manos a través de un establecimiento propio. Esa idea se reforzó tanto en mi mente que no tarde mucho en decidirlo, entonces, le dije al dueño que buscara a otro experto. Desde luego que no le gustó nada la idea, pero, yo ya estaba firme en mi decisión. Y, para mi propia fortuna en diciembre de ese mismo año una reconocida empresa de Thermal CA dedicada a la agricultura solicitó nuestros servicios de window tinting para su nueva oficina que era enorme. Entonces, mi comisión ¡fue enorme!

Y con otro tanto de dinero que yo tenía ahorrado, en ese mismo mes y, completamente decidido fui a las oficinas del condado a tramitar mi licencia como comerciante individual y acto seguido a comprar producto de Johnson Window Film para emprender mi propio negocio de car window tinting. ¡No lo niego! Muchas veces me embargaba el miedo, se agotaba mi paciencia o me sentía frustrado al emprender mi nuevo proyecto aparentemente desconocido por toda la Ciudad de Indio y los habitantes del Valle de Coachella, pero, nunca dejé de pensar que mi oficio era valioso y mis manos estaban preparadas para realizar obras valiosas y trabajos delicados, estaba firme en ello y no dudaba.

Hoy, lo veo como cuando pones leña en la caldera de un tren antiguo que impulsa su movimiento por la acción del vapor, si no pones leña en la caldera el fuego no arde más y el agua no hierbe. Tome mi consejo, corte leña organizada y disciplinadamente porque ésta, se convertirá en el fruto de sus esfuerzos, entonces, el tren, tomará velicidad de acuerdo a esos esfuerzos.